Ayahuasca

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29 de diciembre de 2015

"Si tienes algo, algo que te da alegría, paz y éxtasis, compártelo" - Osho

Yo enseño sobre la naturaleza. Enseño a ser natural, total y desvergonzadamente natural. Claro, enseño egoísmo. Nadie la ha dicho antes de mí; no tienen agallas para decirlo. Y eran egoístas; es la parte asombrosa de la historia. ¿Por qué un monje jainista se tortura a sí mismo? Hay un motivo. Quiere lograr la liberación final y todos sus placeres. No sacrifica nada, simplemente está negociando. Es un hombre de negocios. 

¿Cual es el motivo, el propósito? ¿Qué esperas obtener a cambio? Puede que nunca te lo hayas planteado… La respuesta es que no es servicio…

Todas estas religiones que hablan de “servicio” están definitivamente interesadas en que la humanidad siga siendo pobre y requiera de ellos. De otra manera, ¿qué sucedería con esas religiones y sus enseñanzas? En el fondo es egoísmo, pero recubierto de hermosas palabras: generosidad y servicio.

Pero, ¿por qué hay necesidad de servicio? ¿por qué debe haber alguna necesidad? ¿No podemos destruir esta necesidad de servicio? 

La ciencia puede hacerlo posible. Está totalmente en nuestra manos. Habría sucedido hace mucho, si esas religiones no hubieran tratado de detener a cada persona que trata de contribuir al conocimiento para destruir todas las oportunidades de servir. 

Servicio es una palabra sucia, una palabrota. Nunca la uses. Claro, puedes compartir, pero nunca humilles a la gente “ sirviéndola”. Es una forma de humillación. Cuando eres útil a alguien y te sientes bien, has convertido al otro en un gusano, en un subhumano. Eres tan superior que has sacrificado tus propios intereses y estás “sirviendo a los pobres”: en realidad sólo los humillas.

Si tienes algo, algo que te da alegría, paz y éxtasis, compártelo. Y recuerda que cuando compartes no hay motivo. No digo que compartiéndolo alcanzarás el cielo. No te estoy dando ninguna meta. Sólo afirmo que al compartirlo te sentirás tremendamente satisfecho. En el mero acto de compartir está la satisfacción, no hay meta más allá. No persigue una finalidad, es un fin en sí mismo. 

No hay necesidad de sirvientes, misioneros, ni gente de su clase. Necesitamos más inteligencia ocupada en cada problema y en cómo solucionarlo. Enseño egoísmo. Quiero que seas, primero, tu propio florecimiento. Claro, parece egoísmo; no tengo objeción a esa apariencia; para mí está bien. Pero, ¿la rosa es egoísta cuando florece? ¿el loto es egoísta cuando florece? ?¿el sol es egoísta cuando brilla? ¿Por qué deberíamos estar preocupados por el egoísmo? 

Tú naciste. El nacimiento es sólo una oportunidad, es el principio y no el fin. Debes florecer. No la desperdicies en ningún tipo de servicio estúpido. Tu primera y principal responsabilidad es florecer, hacerte totalmente consciente, despierto, alerta; esa conciencia te hará capaz de ver lo que puedes compartir y cómo puedes resolver problemas. 
Tú puedes compartir con la gente lo que quieras compartir; pero primero debes tener algo para compartir.

Osho, El gran libro de las revelaciones.




14 de julio de 2012

El fuego de la verdad - Adyashanti

Las palabras son una ínfima parte de lo que sucede. la Verdad no se puede expresar mediante palabras. Es realmente silenciosa, y no podemos explicarla. Por tanto, eso que es muy poderoso y transformador en nuestro interior influye también en el mundo más allá de las palabras. Nuestra palabras y cualquier cosa que digamos dan igual, ya sea "paz, paz, paz para el mundo" o "alimentad a los hambrientos y a los pobres". Si esa lucha existe en nuestro interior, con cada palabra de paz estaremos transmitiendo conflicto, conflicto, conflicto. Aunque las palabras no digan "conflicto", será inevitable. Transmitimos lo que somos. Esto es muy importante.

En mi opinión, poner la tele y escuchar al tipo que más odies, al que más te provoque, es una estupenda práctica espiritual. Cuando veas a Dios ahí, estarás acercándote a la iluminación. Si tienes que apagar la televisión cada vez que le veas y te subes por las paredes de rabia, aún estarás muy lejos de conseguirla.

El fuego de la verdad. Adyashanti.