Ayahuasca Info

12 de agosto de 2010

TODO CUANTO TE OCURRE ES CORRECTO

A_chah ¿Dónde se encuentra el Dharma? El Dharma entero está aquí, con nosotros. Sea lo que sea que te ocurra, es correcto, tal como ha de ser. Cuando te hagas viejo, no creas que hay algo erróneo en la vejez. Cuando te duela la espalda, no pienses que hay algo que no está bien. Si estás sufriendo, no lo consideres injusto. Si eres feliz, no pienses que está mal sentirte así.

Todas estas experiencias son el Dharma. El sufrimiento no es más que sufrimiento. La felicidad no es más que felicidad. El calor no es más que calor. El frío no es más que frío. No se trata de: “Soy feliz, estoy sufriendo, soy bueno, soy malo, he ganado, he perdido algo”. ¿Acaso una persona puede perder algo? Claro que no, ya que no hay más que vacío. Ganar es el Dharma, perder es el Dharma. Ser feliz y sentirse cómodo es el Dharma. Estar incómodo es el Dharma. Significa que en lugar de apegarte a todos estos estados, los reconoces tal como son. Si eres feliz, piensas: “¡Oh!, la felicidad no es duradera”. Si estás sufriendo, piensas: “¡Oh!, el sufrimiento no es duradero”. “¡Oh!, esto es maravilloso, pero no es permanente”. ¡Oh!, esto es horrible, pero no es permanente”. Todos esos estados tienen sus límites, o sea que no te apegues a ellos.

El Buda nos enseñó que todo es impermanente. Así son las cosas, no acatan nuestros deseos. La noble verdad de la impermanencia gobierna el mundo, es lo único permanente que hay en él. Pero nosotros creemos lo contrario, por eso debemos fijarnos en esta noble verdad. Sea lo que sea lo que te ocurra, acéptalo. Todo cuanto te ocurre es correcto por naturaleza, ya que es impermanente y está cambiando sin cesar. Nuestro cuerpo es así. Todos los fenómenos del cuerpo y de la mente son así. No podemos evitarlo, ni tampoco impedir que dejen de cambiar. Cambian sin cesar porque son impermanentes. Si no luchas contra esta realidad, siempre serás feliz, sea cual sea tu situación. Dondequiera que estés sentado, serás feliz. Dondequiera que duermas, serás feliz. Incluso no te importará demasiado hacerte viejo. Cuando te duela la espalda al ponerte de pie, pensarás: “Si, es lo más normal del mundo”. Así es como ha de ser, no lucharás contra ello. Cuando el dolor desaparezca, quizá pienses: “¡Si! ¡Así es mejor!”. Pero no, no es mejor. La espalda volverá a doler porque estás vivo. Así es como son las cosas, o sea que has de procurar que tu mente sea consciente de la realidad de la impermanencia constantemente y no olvidarte nunca de ella mientras practicas. Tenla siempre presente y no confíes en las cosas demasiado, confía en su lugar en el Dharma, en que la vida es tal como es. No creas en la felicidad No creas en el sufrimiento. No caigas en la trampa de correr tras cualquier estado.

Con esta base, sea lo que sea lo que te ocurra, no importará, porque no hay nada que sea permanente. El mundo es así. De esta manera se abrirá un camino: la plena conciencia de sí, la atención vigilante y la sabiduría que todo lo impregna. Si lo sigues, no habrá nada que pueda engañarte, porque ya habrás tomado el camino correcto. Al ser siempre consciente de la realidad de la impermanencia, todo cuando afrontas en tu vida es el Dharma.

(Extracto de Todo llega, todo pasa. Ajahn Chah)